Fue en Trento al norte de Italia. Duro, pero que me permitió evolucionar; triste deportivamente hablando, pero afortunado para mi salud; amargo por lo imprevisto, pero enriquecedor para el futuro; inesperado frustrante, pero una benmdición de Dios. Si de ese Dios que todos llevamos dentro, sea cual sea la religión que profesemos.
Que agradecida es nuestra mente, porque ni siquiera me acuerdo del día concreto que empecé a sentir empisodios sincopales (pérdidas de conocimiento) y que me llevaron a tener que abandonar el fútbol profesional. Ese 1er día, más los siguientes, vinieron precedidos (ahora lo sé) por una suma de esfuerzos físicos, por vivir casi excesivamente mi profesión, por preocuparme por mi club, mis compañeros, mis aficionados zoragocistas, mis amigos, mis cuestiones personales, mis sueños por un mundo mejor para todos. Demaiadas preocupaciones para un sencillo mortal que le llevaron a un estrés desmesurado que provocó una hipertrofia ventricular no congénita y de la cual no existía historia médica.
Esta hipertrofia sumada a un prolapso mitral (deficiencia en la válvula mitral que acompaña a muchos deportistas profesionales de élite, pero que no implica retirada), me abrío un mundo nuevo basado en dar gracias a todo lo que nos llega, positivizando aquello cuya 1ª lectura nos dice ¿por que me pasa esto a mi? Simplemente, porque la casualidad no existe y si la "causalidad". Simplemente, porque le damos un tremendo valor a lo material y dejamos apartado a quiénes somos sustituyéndolo por cuánto tenemos. Simplemente, porque todo el cariño que ponemos y las buenas acciones que realizamos siempre nos vuelven, pero no sabemos ni cómo ni cuándo y nos quedamos con la aparente y dura desgracias del momento.
Si ya tenía inquietudes, ese momento me las amplió y dirigió, y opté por lo que me hacía sentir bien sabiendo que cuando uno expresa aquello en lo que cree llega a quien tiene que llegar. Era un humilde, pero incansable organizador creativo de profesión motivado por el continuo afán de mejorar. Soy, un humilde, pero incansable organizador creativo motivado para motivar y activar a todo aquel que quiera mejorar.
Ese momento y mi voluntad han hecho ser quien soy, llamar respetuosamente a las cosas por su nombre y apreciar las cosas pequeñas y por supuesto las grandes. dándoles el gran valor nomaterial que realmente tienen. A partir de ese momento, sé que no soy yo quien puede ayudar a conseguir el deseo de otro. Yo puedo aportar, pero será él/ella quien lo consiga porque ha decidido simplemente, pero firme, activar su voluntad.
Juan Antonio Señor Ex-futbolista del Real Zaragoza y de la Selección Española. asesor y coordinador de actividades de la Asociación Deportiva, Cultural y Social "Juan Señor".